Como siempre en esta época, es hora de pasar balance. Si mas no, de repasar todo lo sucedido en esta temporada y empezar a planificar lo que nos deparará la siguiente
La temporada 2010 ha sido muy intensa. Por cuarto año consecutivo, he estado combinando mi actividad como piloto probador de Ferrari con la función de piloto oficial de Peugeot. En general, valoro la temporada como muy positiva, aunque ver como se escapaba por muy poco la victoria en las 24 Horas de Le Mans y el Mundial de pilotos de F1 no me han dejado rematarla. El mejor momento del 2010 fue ganar en mi primera participación las míticas 12 Horas de Sebring, el peor momento del año fue, sin duda, el aparatoso accidente que tuve a final de temporada en un test en Alcañiz del que -por suerte- ya estoy totalmente recuperado.
Estoy contento de tener finalmente un poco de tiempo para gozar tranquilamente de todo lo vivido y poder pasar más tiempo con mis hijos, así como de pasar balance a una nueva temporada inolvidable que he vivido tanto en Ferrari como en Peugeot.En la Scuderia ha sido un año muy especial al poder estar al lado de mi compatriota Fernando Alonso. Una experiencia fantástica que espero dure muchos años. Como ya he dicho en varias ocasiones, Fernando es de aquellos pilotos con quién da gusto trabajar ya que siendo él un fuera de serie, aprecia tu trabajo. Con Fernando, Massa y el apoyo de una empresa líder española como Banco Santander, trabajar en Ferrari esta temporada ha sido un placer por el gran ambiente e ilusión que se ha respirado desde el primer segundo de la temporada hasta el último suspiro. Aunque tuvimos muchos problemas en la primera parte del Campeonato, nunca nos dimos por vencidos y continuamos progresando hasta conseguir un monoplaza muy competitivo. Fue entonces cuando apareció el mejor Alonso diciendo que podía ganar el Mundial y la verdad es que casi llega… Luchamos hasta la última carrera y fue una lástima perderlo de esta manera, sobre todo cuando todo pintaba tan bien tras la calificación, pero esto demuestra la complejidad y competitividad de nuestro deporte y lo hace aún más apasionante. Sólo nos queda felicitar a Red Bull y a Vettel que han hecho una temporada excelente y esperar que empiece de nuevo el campeonato ya que ahora estamos doblemente motivados para ganarlo.
A nivel personal, estoy muy contento con mi trabajo e involucración en Ferrari. He hecho todos los test permitidos durante la temporada y he estado de nuevo implicado en muchos actos de relaciones públicas y eventos con esponsores. En general, he estado trabajando muy de cerca con el Departamento de F1 clientes en eventos especiales en los que enseño a los invitados a pilotar F1 de temporadas anteriores. También he trabajado con el departamento industrial que se encarga de la construcción de los coches de carretera para darles mi input y ayudarles en la mejora de las prestaciones. La pena es que no tenga más tiempo para hacer esto ya que es un trabajo muy interesante. Además he viajado a todos los Grandes Premios participando en diferentes eventos para descargar de estas tareas a Massa y Alonso. Mis viajes han coincidido con mi estreno como comentarista en directo de las carreras en La Sexta, una nueva experiencia que he disfrutado de lo más lindo tanto por el hecho de trabajar al lado de Lobato y todo el equipo como porque de nuevo me he sentido más cerca del aficionado español, tras una época como comentarista en la cadena italiana Sky. Así que ha sido un año muy intenso en la F1 que he vivido muy de cerca.
Peugeot y Le Mans
Por cuarto año consecutivo participé con Peugeot en la carrera de resistencia más importante y emocionante del mundo, las 24 Horas de Le Mans y por tercera vez me quedé con el ´casi lo conseguimos!’. Sin embargo, con la edición pasada en el bolsillo, la pena no fue tan dura. Salir con el número 1 fue impresionante. Año tras año aprendo algo nuevo de esta carrera tan emotiva, y año tras año, esta carrera me engancha más. Ya no sé qué sería mi vida sin Le Mans, y tengo que decir que ya he empezado la cuenta atrás para la próxima edición sólo pensando en una nueva victoria. En esta edición tuvimos muy mala suerte y fue cruel cuando rompimos el motor a dos horas del final y cuando podíamos luchar por la victoria, pero Le Mans es así, una carrera que tras 24 horas puede decidirse por segundos, una carrera donde el coche más rápido y favorito no siempre gana. Una carrera que sin estos requisitos –como ya he dicho en varias ocasiones- no sería tan especial.
Aún así, este año he ampliado mi palmarés de resistencia al conseguir las 12 Horas de Sebring en Estados Unidos con Peugeot, una victoria también muy significativa al ser considerada la segunda carrera más importante de esta categoría. También conseguimos un doblete en el Petit Le Mans y Peugeot se alzó con la primera edición de la la Copa Le Mans Internacional. Así que un año bastante completo que quedará en la historia como el último del monoplaza 908 HDi FAP, para mí un monoplaza emblemático que marcará un antes y un después en la resistencia.
Y es así como en Peugeot empieza una nueva época que esperemos sea tan o más exitosa que las pasadas y ya sólo entrenamos para conseguir un monoplaza tan o más competitivo que el 908FAP HDi. Como he dicho ya hemos empezado la cuenta atrás y estamos muy ilusionados en repetir estos grandes éxitos.
Una vez más desde aquí sólo quiero aprovechar para desearos un fantástico año 2011 que espero sea muy especial y venga acompañado de grandes éxitos!
Un abrazo,

